Una mecedora como nueva
Durante este verano hemos restaurado una vieja mecedora que teníamos en casa. Estaba pintada de blanco, pero se estaba desconchando. Ya habíamos intentado lijarla con un adaptador para taladro y discos de papel de lija, pero era una tarea demasiado dura.
Así que un buen día decidimos ponernos manos a la obra, usar un buen decapante y eliminar a mano los escasos restos que quedaron.
Un poco de barniz, y el espectacular resultado fue éste: