Patufet
Patufet, on ets?
A la panxa del bou, on no hi neva ni hi plou!
Las cosas que deben hacer los padres por sus guarderías hijos…
Modelo de buey en corcho, fieltro y rotulador, sobre fondo de cartón duro. Diseño original de tobuushi.
El sitio de Pablo Rodríguez Madroño
Patufet, on ets?
A la panxa del bou, on no hi neva ni hi plou!
Las cosas que deben hacer los padres por sus guarderías hijos…
Modelo de buey en corcho, fieltro y rotulador, sobre fondo de cartón duro. Diseño original de tobuushi.
I recently read a somewhat old essay by Scott Berkun, Why software sucks, and the discussion about Construction vs. Design left me thinking.
In essence, the Construction viewpoint starts from the small pieces and tries to build up a vision, whereas the Design process begins with a wide perspective and tries to find the pieces needed to fulfill it.
In some way I think that this can be compared greatly to Google and Apple, and maybe to Android and iOS. While Google has great tools and services for a quite large number of tasks, it lacks a grand vision and the interactions are sometimes complicated. Apple, on the other hand, begins with the user experience and slowly but steadily tries to accomplish it, although some features may be missing.
This is very idealistic, of course, but maybe the background is the fight between Engineering (we do it because we can) and Product Management (to complement the user experience we have to do it).
Personally I’m making the transition from Construction to Design, but now that I think of it I’m realizing that I started this journey some time ago.
Estos últimos dos meses he estado trasteando bastante con los móviles de gama alta, Android y iOS. Incluso parecía que en ocasiones era el único tema del que podía hablar, así que ahí van mis ánimos a quien me haya tenido que aguantar durante este tiempo.
Tras casi tres años de servicio y más de un año declarado oficialmente obsoleto, creía que había llegado la hora de jubilar mi viejo iPhone 3G y sustituirlo por alguno de los nuevos teléfonos de gama alta: un iPhone 4S o un Samsung Galaxy S II. Dadas las dificultades de conseguir un iPhone 4S subvencionado y a que había oído hablar muy bien de Android, lo había probado y me había gustado (y había flipado con el vídeo de Ice Cream Sandwich, todo hay que decirlo), al final me decidí por el Samsung Galaxy S II.
Tengo una mente abierta, aunque tengo que reconocer que soy algo puntilloso y exigente. Creo que esto provocó que en poco más de una semana estuviera deseando tirar el teléfono con Android contra una pared de pura frustración. Al final lo he vendido de segunda mano y he vuelto al universo iOS con un iPhone 4S.
No todo es malo, así que voy a comenzar por las partes buenas de Android que echo de menos en iOS:
Sin embargo, Android está plagado de fallitos y de detalles mal acabados que acaban haciendo que la experiencia de uso sea frustrante. Tal vez algunos de los puntos sean más debidos a Samsung que a Google, pero ahí van de todos modos:
Como sistema con potencial Android es fantástico. Ahora bien, necesita una máquina poderosa y se debe reconocer el mérito de iOS de funcionar en un hardware inferior con prestaciones similares o superiores. Tampoco ofrece una experiencia de usuario consistente, ni da las herramientas necesarias para el mantenimiento adecuado del teléfono (aunque tal vez Google Drive sea la solución a esto). Tras acostumbrarme a iTunes, restaurar copias de seguridad (en unas 10 actualizaciones de sistema operativo creo que no he perdido ningún dato aún), sincronizar listas de reproducción y otras maravillas (en 10 minutos tenía el móvil nuevo en el mismo estado que el antiguo y con las nuevas opciones configuradas), el vacío presente en el universo de Android me asusta.
Tampoco entiendo los clamores de libertad: Android no es libre, al menos no lo suficiente como para hacer funcionar un teléfono por completo (el núcleo sí que lo es, claro). Pero el ecosistema permite que surjan ROM’s de todo tipo, con relativamente poco soporte, poco estables o con funcionalidad incompleta. Poca gente (casi nadie) ha cambiado el kernel del sistema, o ha flasheado una ROM. Algunos ni siquiera han instalado aplicaciones. Pero lo peor es que las herramientas necesarias para hacer esto, y las de copia y sincronización, funcionan mejor en Windows que en otros sistemas. Todo esto por la libertad.
Como usuario me parece mucho mejor la experiencia que proporciona iOS, que se puede resumir en que los caminos para hacer cosas están limitados, pero lo que se puede hacer, que cubre la gran mayoría de necesidades, simplemente funciona. Si bien se corre el peligro de un recorte de la libertad de uso de los dispositivos, en realidad Apple y iOS están consiguiendo traspasar la frontera entre tecnología y usuarios eliminando la capa de frikismo que suele interponerse y que dificulta su utilización.
Pienso que uno se acostumbra al primer smartphone que utiliza. No obstante, invito a los usuarios de Android a hacer el paso inverso que yo he hecho y a que descubran qué se siente al poder dedicar el tiempo a hacer cosas productivas con iOS y no a colocar los iconos por decimoséptima vez en el lanzador. Tal vez no vuelvan atrás: en mi caso prefería utilizar iOS 4.1.2 con un iPhone 3G a Android 4.0.3 con un Samsung Galaxy S II, que a pesar de las numeraciones están separados por dos generaciones de sistemas operativos y hay un abismo a nivel hardware.
Es una pena, pero veo que por culpa de Android y por otras muchas cosas Google se está hundiendo en la mediocridad.
Hasta aquí quiero leer. Me he vendido a Apple; soy un forofo de la simplicidad y de las cosas que funcionan. ¿Es eso malo, acaso?
For those of you looking for the old Google Sync for iOS link (which has not been working for quite a bit of time, although the documentation still points to it), the new address is:
Kudos to the forum contributors!
El otro día fuimos a ver la actuación en vivo de Isabela Méndez, una artista polivalente que, principalmente, cuenta cuentos para un público adulto.
Disfrutamos un montón, sobre todo porque en un mundo lleno de distracciones y dispositivos electrónicos de entretenimiento, resulta que una sencilla historia narrada logra captar tu atención y producirte sorpresa.
El blog de Isabela resume el evento, pero he aquí un extracto del mismo:
Haremos lo posible para ver la siguiente actuación.