Si pudiera vivir nuevamente mi vida…

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Si pudiera vivir nuevamente mi vida…
En la próxima trataría de cometer más errores,
no intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes,
contemplaría más atardeceres, subiría más montañas,
nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comerías más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás
trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir,
viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a a nadar descalzo a principios de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años, y sé que me estoy muriendo.

Al contrario de lo que mucha gente piensa, este maravilloso poema no lo escribió Jorge Luis Borges.

De hecho, hasta el momento de escribir esta entrada pensaba que lo había escrito una poetisa llamada Nadine Stair… pero no hay ninguna referencia de ella en Internet, e incluso se dice que es una autora ficticia.

De hecho, en el enlace anterior se apunta a un tal Benjamin Rossen, el cual explica todo el meollo en su página web… ¡que ya no existe!

¡Qué Borgesiano que resulta todo esto!

Lo que sí es cierto es que Jorge Luis Borges escribió un poema con una cierta similitud:

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraude. No fui feliz. Cumplida
no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.
Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre esta a mi lado
la sombra de haber sido un desdichado.

Acerca de Pablo
Un matemático-informático con demasiadas inquietudes y poco tiempo.

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