27 semanas
El viernes pasado pudimos ver de nuevo a Inés. Según la doctora estaba sacando la lengua:
Los que me conocen ya sabrán que esta costumbre de sacar la lengua en las fotos es muy mÃa.
El sitio de Pablo Rodríguez Madroño
El pasado dÃa 29 de Junio fue San Pedro y San Pablo. Para celebrar mi santo Silvia me hizo este pastel tan chulo:

Por dentro estaba relleno de suficiente chocolate como para satisfacer a alguien tan goloso como yo.
En todos los campeonatos de fútbol, algún equipo se encarga de devolver a la gente a la realidad. Me parece que siempre hay demasiadas expectativas generadas en torno a la selección nacional de un paÃs que confÃa más en el talento externo para construir sus equipos. Luego todo es trágico…
Me pregunto si valió la pena sustituir el episodio de House por fútbol. Por suerte ahora se hablará mucho menos de este deporte y más sobre otras cosas interesantes.
Cuando vinimos a vivir a Castelldefels, hace ya tres años, era un lugar privilegiado: estaba la playa, la tranquilidad de vivir fuera de la gran ciudad, tren de cercanÃas… pero además estaba la gran ventaja de tener dos grandes vÃas de comunicación por carretera: una autopista (C-32) y una autovÃa (C-31), que reducÃan la distancia de 20 kilómetros hasta la entrada de Barcelona a unos meros quince minutos de viaje.
Poco a poco fue incrementándose el número de vehÃculos que hacÃan por la mañana el mismo trayecto, y el mayor punto negro de ambas carreteras, la entrada de Viladecans, provocaba cada vez mayores retenciones. Nada grave, pero algo molesto.
Entonces hubo elecciones autonómicas. Ya se sabe, cambio de partido, nuevas ideas y todo eso. Y obras. Muchas obras.
Sólo por enumerar algunas:
Todas ellas han contribuido con un impacto más o menos grande en mi trayecto diario al trabajo. Más o menos se llevaba bien, con la esperanza de que en poco tiempo la situación mejorara. Vana ilusión, porque cada vez empezaban más actuaciones, pero no parecÃa que acabara ninguna.
El otro dÃa dije: «ahora la entrada y la salida de Barcelona por Gran VÃa no puede estar peor, sólo puede mejorar». Me equivoqué. Los muy cafres ya han abierto el paso subterráneo de la entrada de Barcelona por Gran VÃa… pero han cerrado muchos de los accesos a Zona Franca. La ida, y sobre todo la vuelta, se ha convertido en un suplicio incomprensible, ya que tal como estaban las cosas, parecÃa la única entrada sin atascos a la ciudad.
Debido a todo esto, me parece que voy a utilizar el transporte público (autobuses y tren) para ir a trabajar… al menos podré ir leyendo, mientras me hago las siguientes preguntas:
¿Por qué en las obras que interrumpen la circulación habitual de vehÃculos no se tiene a gente trabajando 24 horas para minimizar el impacto?
¿Por qué no se realizan las actuaciones por fases para que no se solapen entre s�
¿Alguien ha contabilizado las pérdidas económicas (para las empresas y los particulares) que producen los atascos debidos a las obras?
¿Por qué no se fortalece el sistema de transporte público para reducir el uso del vehÃculo privado ante obras de este calibre?